Realidad o percepción: Dos cosas muy distintas

19.11.2018

Normalmente damos por buena nuestra percepción de las cosas, sin plantearnos siquiera que pueda no ser un fiel reflejo de lo acontecido. Sin embargo, nuestra aparentemente neutra percepción no es tal cosa. Está muy mediatizada por nuestras ideas, creencias y expectativas. Encontramos aquello que vamos buscando. A esto le llamamos nuestro filtro mental

El grado de apertura y limpieza de este filtro determinará el grado de distorsión o fidelidad de la experiencia directa que tengamos.

Este filtro mental está construido a partir de nuestras experiencias pasadas, en su mayoría archivadas a un nivel inconsciente y fuertemente arraigado. Normalmente no lo ponemos en cuestión, entre otras cosas porque nos aporta un grado considerable de seguridad y coherencia en nuestra vida.

Pero también, si es muy rígido, puede funcionar prácticamente como un elemento limitante en nuestra vida, al priorizar ciertas experiencias sobre otras.

Como método de supervivencia, favorecerá aquellas percepciones que tiendan a confirmarlo y desechará aquellas que lo pongan en cuestión. Esto no es mayor problema siempre que seamos conscientes de ello, es simplemente su forma de funcionar.

La cuestión es que, en gran medida, los componentes de este filtro son los que dirigen nuestra vida y en cierto modo la limitan. Son nuestras formas de ver la vida, nuestras opiniones o creencias, nuestras convicciones o puntos de vista, nuestras experiencias pasadas o expectativas futuras.

Nunca podremos prescindir totalmente de ellos: el trabajo es hacerlos conscientes. Hemos construido el contenido de nuestro filtro mental sobre nuestra educación y experiencias en la vida, positivas y negativas. Las hemos ido grabando en un lugar profundo de nosotros mismos, con lo que la mayoría de las veces las damos por válidas sin ser ni siquiera conscientes de ello.

Contemplamos la vida a través de las brumas de nuestras experiencias pasadas, las proyecciones de nuestros temores y el recuerdo de nuestros dolores emocionales. Nos ponemos en contacto con la realidad no tal y como es, sino como "creemos que es", fruto de una percepción deformada e inconsciente: una persona miedosa, verá a su alrededor múltiples motivos de amenaza, una persona prepotente detectará continuamente los signos de que los demás valen menos que ella.

Así, cada uno de nosotros en cierto modo "crea" su propia realidad, y cuanto más experimentamos la vida a través de nuestro filtro mental, más lo reforzamos, ya que vemos solo aquello que podemos ver, que está en sintonía con nuestro filtro y nos lo confirma.

Cuando reconocemos que nuestra percepción de las cosas es limitada, otra verdad se abre paso en nosotros: que nuestra reacción emocional, física y mental ante la vida dependen de nuestra forma de percibirla. Es entonces cuando podemos decidir experimentarla de otra manera.

El primer paso para salir de la trampa de nuestras programaciones, creencias, huella de experiencias pasadas o miedos inconscientes, es reconocer que los tenemos.

Esto es posible cuando los observamos tomando la posición de observador, que nos permite desidentificar nuestra conciencia de una estructura mental programada en función del pasado.

El segundo paso será aprender a elegir y cambiar conscientemente nuestros sistemas mentales por otros que nos permitan responder serena y equilibradamente a los avatares de nuestra vida. Entonces podremos actuar para cambiar las cosas de nuestro entorno, no a partir de percepciones o deseos programados que aprisionan nuestra conciencia, sino a partir de una visión amplia, libre, creativa y clara. Con ella nos adaptamos inteligentemente al momento presente y nuestra experiencia será amplia y ecuánime.

Se trata de desarrollar un estado de consciencia que nos permita reconocer el funcionamiento de nuestra mente y de sus programaciones, de forma que podamos situarnos en un espacio de libertad interno frente a nuestros pensamientos que nos permita utilizar en cada momento aquellos que creamos válidos y adecuados para nosotros.

Espero que te haya sido de ayuda.

Que tengas una feliz semana.

EduardoSolarteYoga.com