Yoga: por que razón practicar, con quién y de qué manera

22.10.2018

Cuando comenzamos a practicar yoga lo hacemos por distintos motivos, muchas veces es por una sensación de que podemos mejorar nuestras vidas en algún sentido a través de esta práctica, quizás un dolor de espalda, estrés familiar o laboral, falta de forma física, necesidad de encontrar silencio, encontrar más sentido a la vida.

En mi caso concreto fue por este último motivo y para entrenar mi mente y conocerme mejor y el mundo en el que vivo.

 Después de haber leído algunos libros y de haber visto todo lo que prometía me encaminé hacia ello, y cuando alguien tiene claro su propósito los medios aparecen, así que en pocos días tenía la oportunidad de probar mi primera clase de yoga que por aquel entonces y viviendo en un pueblo del País Vasco no había ni por asomo la de oportunidades de las que gozamos ahora 20 años después.

 Aun así tuve suerte y me gusto mucho la clase y mi profesora. Se había producido eso que muchos profesores de yoga suelen aconsejar, sintonía, y es que es necesario que haya feeling, resonancia con aquel que te va a enseñar. Fue mi caso, no tuve necesidad de probar ninguna clase de yoga más. Por un año yendo dos veces por semana que es el mínimo que se suele aconsejar cuando alguien empieza, aprendí lo básico incluso para practicar por mi cuenta en casa. Mientras practicaba en casa internamente me había comprometido conmigo mismo a la asistencia de las clases cumpliendo con otro de los principios del yoga la constancia, la regularidad, la perseverancia. Pronto dio sus frutos y al cabo de un año quería profundizar más y dedicar más tiempo y práctica, mi propia profesora me derivó a sus propios maestros, pero como dijo alguien esa es otra historia.

Hoy en día hay mucha oferta, muchos profesores, muchos estilos diferentes de yoga y muchos sitios diferentes donde practicarlo, desde centros municipales, escuelas, pasando por gimnasios y centros de yoga específicos para su práctica.

Desde mi punto de vista cada persona tiene en su momento aquel profesor que más puede aportar en ese momento de su vida durante un periodo x, independientemente del estilo y del sitio donde se practique, lo más importante es que haya esa conexión con el profesor y con lo que se está aprendiendo y que se esté haciendo de una manera íntegra (entendiendo esto como la integridad física, mental y emocional del practicante). A partir de ahí el propio yoga se ira abriendo camino en ti y diciéndote cuales son los siguientes pasos a dar.


Espero que te haya sido de ayuda.

Un saludo y feliz semana

www.EduardoSolarteYoga.com